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Javier Rodriguez_ACOGEN

Javier Rodríguez, Director General de ACOGEN

Cogeneración en la industria cerámica

Tras cinco años a la espera de subastas, en los que se han realizado cuatro para renovables y ninguna para cogeneración, la ministra Ribera ha anunciado hace apenas un mes una próxima convocatoria de 1.200 MW para nuevas instalaciones de cogeneración a celebrarse muy pronto.

La noticia ha sido bien recibida por los industriales cogeneradores que ahora están a la espera de más información sobre cómo serán las condiciones, marco y retribuciones y, por supuesto, de cómo se recogerá el precio del CO2 es estas subastas.

Es urgente y vital para las industrias lograr un marco sectorial que responda eficazmente a las necesidades de las 600 plantas que cogeneran en el país y dan servicio a empresas que fabrican el 20% del PIB industrial con un empleo directo de unos 200.000 trabajadores. El sector cogenerador confía en que el Ministerio para la Transición Ecológica acierte para que estas industrias – y muy especialmente las azulejeras que son las más calorintensivas de todas- puedan continuar manteniendo su mejor herramienta energética y no se vean abocadas a un incremento de sus cargas energéticas, lo que supondría una gran pérdida de competitividad.

La cogeneración es imprescindible para lograr una visión integrada a 2030 y 2050 hacia la descarbonización de la economía, por lo que España debería desarrollar un marco que potencie esta tecnología para lograr una industria con muy alta eficiencia, flexibilidad en la operación y fomento del autoconsumo y de las comunidades energéticas industriales.

El sector cerámico, con su clúster de Castellón como referente a nivel mundial, es la industria en la que la cogeneración consigue mayores eficiencias y ahorros energéticos, aportando competitividad. Las empresas azulejeras del clúster representan el 14,4% del PIB industrial de la Comunidad Valenciana que supone más del 20% del total del PIB de la provincia de Castellón con un efecto tractor y multiplicador enorme y mucho potencial de futuro.

La industria cerámica tiene grandes retos que comparte con el resto de sectores cogeneradores pero manteniendo ciertas características propias, dado que sus cogeneraciones son fundamentalmente de mediano tamaño y forman un clúster de cercanía geográfica con enormes posibilidades. La industria azulejera ya está desarrollando iniciativas para acometer proyectos de generación de gases renovables e hidrógeno, integrar en sus redes interiores más generación renovable y ver cómo establecer comunidades energéticas industriales y que sus ciudades próximas puedan autoconsumir su electricidad. También, analiza cómo digitalizar su operación y gestión en los mercados energéticos y otros retos a medio y largo plazo. La cogeneración es el gran aliado energético del sector cerámico.

 

La cogeneración, lo mejor para la industria calorintensiva

No sin asombro, hemos escuchado a la ministra Ribera sugerir que puede haber soluciones más eficientes que la cogeneración. Lamentamos discrepar y nos remitimos al ejemplo de Alemania, Italia o Estados Unidos —países con más cogeneración y en continuo crecimiento—, lo que demuestra que es la mejor herramienta de eficiencia, acción climática y competitividad para las industrias calorintensivas —la cerámica sería inimaginable sin cogeneración—, sin duda alguna, más cuando nos jugamos el futuro de la industria en España y su empleo, exportaciones y actividad económica.

 

Un PNIEC desfasado de la actualidad industrial

En 2018, la “Comisión de expertos para la transición energética”, nombrada por el Gobierno de entonces, planificaba para 2030 alcanzar los 8.500 MW de cogeneración y el 12% de la generación nacional (39 TWh/año), un crecimiento del 40% en una década. En 2020, el actual Gobierno presentaba el “Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030” (PNIEC) que planifica a 2030 reducir la cogeneración a 3.670 MW y al 5% de la generación nacional (16 TWh/año), cerrando una de cada tres cogeneraciones en funcionamiento y reduciendo la producción de cogeneración actual en un 40%. Crecer y dar trabajo es difícil y trabajoso, cerrar es relativamente fácil y rápido. Desde fuera, muchas multinacionales industriales ven muy poca seriedad en este planteamiento y consideran que nuestro Gobierno parece empeñarse en imponer una visión energética de la industria reducida y reductora.

Consideramos que el Gobierno debe rectificar este criterio de reducir la cogeneración industrial y potenciar una transición energética que tenga en cuenta a la industria calorintensiva y la dote de energía de muy alta eficiencia y respetuosa con el clima. Es decir, con más cogeneración.

Las futuras subastas contemplan 1.200 MW de cogeneración cuando a 2025 finalizan su vida útil más de 1.800 MW en 200 fábricas sin alternativa de producción con la misma eficiencia; y para 2030, serán 2.600 MW y más de 300 plantas. No salen las cuentas.

 

¿Quién sigue y quién para, cómo se subasta seguir fabricando o cerrar?

El Gobierno debe ponerse en la piel de estas industrias, que atraviesan uno de los ciclos más complicados de nuestra historia económica, porque de lo contrario se producirá un destrozo industrial en España, mientras Alemania o Italia —el mayor competidor de nuestra cerámica— siguen desarrollando su industria con más cogeneración. Todas las industrias que lo requieran deben tener cabida en estas subastas y la potencia a subastar es del todo insuficiente por lo que cientos de industrias pueden quedar sin alternativa abocadas a una transición energética que penaliza su competitividad y su crecimiento. No acertará una transición ecológica en términos no competitivos. Hay que hacer las cosas bien y a su debido tiempo.

Hoy, el hidrógeno y los gases renovables aún no pueden reemplazar el 20% del consumo de gas nacional que emplea la cogeneración. Técnicamente, la cogeneración sí puede sustituir el gas por combustibles renovables o hidrógeno pero su llegada será un proceso lento que debemos hacer con el ritmo que mejore nuestra posición frente a los competidores europeos o chinos. Solo así aseguraremos la supervivencia  de nuestras industrias. Hay que encontrar la manera de alargar la vida útil de las plantas hasta que la descarbonización no suponga una merma de competitividad, y también hay que seguir innovando para desarrollar de verdad los suministros alterativos en cantidad y precio.

«La transición energética es también una transición industrial»

Eliminar una de cada tres cogeneraciones en operación supondrá recortar más del 5% al PIB industrial de España a 2030. Si el Gobierno quiere aunar recuperación económica y ecológica, la cogeneración es un instrumento eficaz para hacerlo y potenciar PIB industrial y exportaciones. Las industrias calorintensivas con cogeneración son fundamentalmente exportadoras – como  las cerámicas-  y su competitividad depende en gran manera del coste energético. Este Gobierno no puede dejar caer las exportaciones, porque ello arrastraría cientos de miles de empleos.

Pedimos al Gobierno que acompañe a la industria en este camino de transición pero que lo haga con el objetivo de mantenerla y evolucionarla, no de dejarla morir. El futuro se construye potenciando la industria en la transición energética e incluyendo a todas las tecnologías. La cogeneración puede jugar un gran papel de transición en la descarbonización de las industrias calorintensivas y los cogeneradores estamos firmemente comprometidos en ello para lograr un país energéticamente más eficiente, competitivo y justo.

 

Javier Rodríguez

Director general de ACOGEN (Asociación Española de Cogeneración)