Editorial: Luis Javier Aparicio Hernández, Responsable de I+D+i en U.N. Minerales de Guzmán Global

La evolución de la simbiosis industrial: de intercambiar materiales a compartir todo tipo de recursos
Editorial: Luis Javier Aparicio Hernández, Responsable de I+D+i en U.N. Minerales de Guzmán Global

La simbiosis industrial de intercambiar materiales, es un paso atrás

En un entorno industrial como el actual, cada vez más competitivo, puede parecer a primera vista que no hay lugar para la colaboración entre empresas, excepto en relaciones puntuales, en las que el beneficio de esa relación sea bastante evidente para los participantes.

Esto encaja con la primera idea de simbiosis industrial que se nos viene a la cabeza, en la que una empresa entrega un subproducto a otra empresa, para la que ese residuo ya no es un residuo sino un recurso, y ambas empresas salen claramente beneficiadas, ya que la primera empresa se deshace de un residuo sin el coste de su gestión y la segunda obtiene un recurso a menor coste.

Esa idea de colaboración está en auge y es comúnmente aceptada como “beneficiosa” debido a que reúne la reducción de costes con un beneficio medioambiental. Sin embargo, a pesar de estar extendiéndose en la práctica, esta idea está quedando atrás porque ya se está ampliando.

 

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En las relaciones de simbiosis industrial ya no se piensa solo en el intercambio de algún material de manera puntual, también se piensa en la posibilidad de compartir todo tipo de recursos materiales, energéticos, logísticos, de conocimiento, etc. porque, si es beneficioso para la industria el compartir puntualmente materiales, ¿por qué no lo va a ser el ir más allá y compartir cualquier tipo de recurso?

Esta ampliación del concepto de simbiosis industrial se está teniendo en cuenta cada vez más en nuestra industria. Un ejemplo es el proyecto Sharebox en el que Guzmán Global participa junto a otras empresas del polígono industrial de la Mina en Nules y hasta un total de dieciséis organizaciones de diversos países europeos.

Sharebox pretende ir más allá de ser una plataforma digital de intercambio de materiales y servir para establecer relaciones simbióticas más amplias, tanto en los recursos en juego -no tiene por qué haber solo residuos- como en el tipo de relación -no tiene que tratarse necesariamente de un simple intercambio o cesión, ni tiene por qué llevarse a cabo entre actores del mismo sector industrial-.

Quizás esta idea pueda sonar novedosa, pero en realidad no lo es tanto. La industria, como cualquier colectivo con intereses comunes, lleva mucho tiempo uniéndose en asociaciones con el objetivo de defender esos intereses comunes, sin que nadie dude de lo beneficiosa que es esa unión, a pesar de estar formada por actores que son competidores entre sí.

Hoy en día el reto está en trasladar la idea de que compartir es beneficioso para la industria.

 

Luis Javier Aparicio Hernández

Responsable de I+D+i en U.N. Minerales de Guzmán Global