EDITORIAL: Juan Boix, Responsable de la Unidad de Maquinas y Control de Procesos

“La Industria 4.0 brinda una oportunidad al sector cerámico español para reforzar su posición competitiva a nivel internacional”

Las tres primeras revoluciones industriales experimentadas por la humanidad hasta la fecha llegaron de la mano de la mecanización, la incorporación de la electricidad y la introducción de las tecnologías de la información en los procesos industriales. Hoy en día, la incorporación del Internet de las Cosas y los Servicios en los entornos manufactureros está sentando las bases para la consecución de una cuarta revolución industrial: la Industria 4.0. En un futuro, los negocios tendrán un carácter todavía más globalizado y estarán estructurados en torno a redes de trabajo que incorporen su maquinaria, sus sistemas de almacenamiento y sus instalaciones de fabricación en sistemas ciber-físicos completamente interconectados. Dichos sistemas ciber-físicos incluirán equipamiento, sistemas de almacenamiento e instalaciones productivas capaces de intercambiar, de manera totalmente autónoma, información y acciones de control, que permitan llevar a cabo una gestión independiente de los mismos.

Esta nueva forma de operar permitirá alcanzar mejoras fundamentales en los procesos industriales involucrados en la manufactura de productos, los proyectos de ingeniería, el aprovechamiento de recursos y la gestión del ciclo de vida de productos y de la cadena de valor. De hecho, las fábricas inteligentes que empiezan a aparecer en diferentes sectores industriales, emplean un enfoque completamente nuevo en sus procesos productivos. Los denominados productos inteligentes son fácilmente e inequívocamente identificables, pueden ser localizados en cualquier momento e informan acerca de su propia historia, el estado actual en el que se encuentran y de las posibles rutas alternativas para alcanzar un estado final objetivo, durante el proceso de fabricación. Los sistemas embebidos de fabricación se encuentran interconectados con los diferentes actores del negocio a diferentes niveles. Por un lado, existe una conexión vertical con los niveles de gestión de negocio dentro de las factorías y de las compañías y, por otro lado, se propicia la interconexión horizontal con diferentes elementos de las redes de trabajo, que facilitan la gestión del negocio en tiempo real, desde el momento en que un pedido es recibido, hasta el momento en que se expide al cliente final. Todo ello, al tiempo que, de forma autónoma habilitan y gestionan la ingeniería y el mantenimiento del propio proceso, a lo largo de toda la cadena de valor.

La aplicación de los conceptos de la Industria 4.0 tiene un enorme potencial en cualquier sector industrial, incluyendo el sector de fabricación de baldosas cerámicas. La fábricas inteligentes permitirán cumplir con las exigencias de clientes concretos, hasta el punto de que incluso pedidos de una única unidad podrán ser fabricados de forma rentable. En un entorno de Industria 4.0, la gestión dinámica del negocio y de la ingeniería de procesos permitirá cambios de producción en el último momento, respondiendo de forma flexible a las perturbaciones acontecidas en el proceso de fabricación y los posibles fallos de suministro cometidos por los proveedores. Del mismo modo, la interconexión entre los diferentes elementos del proceso de fabricación asegurará una completa trazabilidad y transparencia a lo largo de todo el proceso que facilitará una toma de decisiones completamente optimizada.

La industria cerámica española, aunque tiene un peso relevante a nivel mundial y se encuentra en un momento de recuperación económica, ha visto su peso disminuido a lo largo de los últimos años. En este contexto, la Industria 4.0 brinda una oportunidad al sector cerámico español para que sus empresas puedan reforzar su posición competitiva a nivel internacional: aquellas que la adopten contarán con una ventaja competitiva frente a las más rezagadas. Tradicionalmente, el sector cerámico español ha tenido en la calidad de su producto y la excelencia técnica su carácter diferenciador, al contrario de su competidor italiano, que ha apostado más por la línea del diseño y la imagen de marca. En este sentido, el sector cerámico español debería seguir apostando por esa línea de excelencia y seguir mejorando y modernizando sus procesos productivos aprovechando el influjo de la Industria 4.0. Los momentos de cambio como el actual equilibran los retos para todas las empresas, de manera que se igualan también las oportunidades. En el momento en que la cuarta revolución industrial sea una realidad en el panorama internacional, aquellas compañías que no hayan dado el paso de futuro perderán competitividad porque su competencia habrá avanzado en dicha transformación, lo que probablemente afectará negativamente a su cuota de mercado. El coste de oportunidad para el sector cerámico de la no adopción de los conceptos en los que se fundamenta la Industria 4.0 es, por lo tanto, muy alto, en la medida en que se perdería la oportunidad de resituar al sector cerámico español en la posición de mercado de hace una década, en la que era considerado como líder mundial, tanto en producción, como en ventas.
 

Juan Boix Palomero,

Responsable de la Unidad de Maquinas y Control de Procesos