Editorial: Jorge Corrales, Arquitecto del Área Hábitat del ITC

Desafíos ambientales. Cada más cerca, cada vez más lejos

Hace tan solo 15 días, el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, ha publicado el sexto informe de Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (GEO)  en el que se analiza el estado del medio ambiente mundial y el panorama es cuanto menos preocupante. En el mismo también se marcan los desafíos ambientales presentes y futuros para poder alcanzar los objetivos del Desarrollo Sostenible.

Además de un incremento medio de la temperatura del planeta que supera las previsiones iniciales, las actuales tendencias muestran como aspectos tales como la desertización, gestión del agua, extinción de especies o enfermedades microbianas serán claves en los próximos años. Se apunta que el camino actual no lleva a cumplir los objetivos planteados para 2030 y 2050, y que cada vez queda menos tiempo para decidir si seguir por el actual camino, el cual nos depara un futuro incierto, o definitivamente apostar por un desarrollo que tenga como único objetivo la sostenibilidad.

Considero que es necesario que desde el sector cerámico nos planteemos también qué medidas podemos adoptar para revertir esta situación. Durante los últimos años, desde ITC-AICE, estamos trabajando en proyectos enfocados a reducir la contaminación del aire, abordar la descarbonización, potenciar el uso de los recursos con eficiencia y mejorar la gestión del agua. Algunos de ellos que me gustaría destacar son:

  • La utilización de materiales cerámicos con bajo valor comercial se propone como la materia prima para el desarrollo de Sistemas urbanos de drenaje sostenible que permita mejorar la gestión del agua de lluvia en las ciudades. El proyecto LIFECERSUDS está monitorizando mediante un demostrador de 3000 metros cuadrados en Benicàssim la eficacia de estos sistemas en el entorno mediterráneo.
  • El estudio de estrategias basadas en la economía circular para que la industria de fabricación de baldosas cerámicas se adapte al escenario hipocarbónico trazado para el año 2050 por parte de la Comisión Europea. Por un lado, se plantea la optimización de los sistemas de producción actuales y por otro, la propuesta de nuevas alternativas a los procesos y productos actuales. (Proyecto CerOh!). 
  • El desarrollo de una plataforma que permita una gestión flexible de los recursos utilizados en los procesos industriales, que podrán ser compartidos entre varias empresas, incluso de distintos sectores y actividades a través de esta innovadora herramienta (Proyecto SHAREBOX).
  • La contribución a la mejora de la eficiencia energética en la industria cerámica, a partir del desarrollo de una solución estándar modular para la integración flexible de la recuperación de calor y del almacenamiento térmico capaz de recuperar y gestionar el calor residual (Proyecto SMARTREC). 

El fenómeno del “cambio climático” no es nuevo y sus consecuencias tampoco. La pasividad con la que se ha actuado en las últimas décadas lo ha convertido en una cuestión prioritaria que va más allá de su repercusión a nivel ambiental, afectando también a los niveles sociales, de salud y económicos con alcance mundial.

Para invertir la tendencia actual es necesario adoptar medidas impulsadas por políticas más ambiciosas y eficaces que permitan un cambio de rumbo real, y no un intento fallido como ha resultado ser hasta ahora. El gran problema es que el tiempo corre en nuestra contra y cada vez las acciones correctoras requerirán de un mayor esfuerzo…mientras sea reversible.

Jorge Corrales

Arquitecto del área de Hábitat del ITC