EDITORIAL: JESUS TEJERO RECIO, DIRECTOR GENERAL EN ROSAGRES

Hay que ofrecer soluciones constructivas a esta creciente necesidad social y aprovechar la oportunidad de negocio que ello supone

En los países desarrollados el descenso de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida han provocado un envejecimiento de la población que, según las proyecciones demográficas, conllevará un considerable aumento de la población mayor de 65 años, llegando en algunos países a duplicarse en el año 2050.

Este envejecimiento de la población ha generado la aparición de necesidades residenciales específicas para personas mayores que tanto el sector público como, sobre todo, el sector privado, han empezado a identificar como una más que interesante línea de servicio o negocio.

Estos alojamientos, aparte de que sean lo más parecido posible a una vivienda habitual para evitar el contraste del cambio que podría sufrir este colectivo, deben cumplir una serie de requisitos específicos, tales como la ausencia de barreras arquitectónicas, señalización clara y adaptada a este colectivo y sus limitaciones, servicios adicionales, etc. Las diferentes administraciones ya están, y cada vez más, regulando con normativas y reglamentaciones adecuadas.

Los fabricantes de baldosas cerámicas, que como Rosa Gres apuestan por un producto de calidad y diferenciado, deben colaborar con los otros operadores del sector inmobiliario para ofrecer soluciones constructivas a esta creciente necesidad social y aprovechar la oportunidad de negocio que ello supone.

Será así de vital importancia ofrecer revestimientos sin pulir, no brillantes, para no favorecer deslumbramientos, con acabados no agresivos para no producir heridas al rozamiento o caídas, pavimentos antideslizantes de fácil limpieza para baños geriátricos y habitaciones donde el derrame de líquidos pueda ser habitual, o piezas especiales que permitan suavizar o redondear esquinas que en caso de caídas minimicen el daño provocado.

Otro modelo de tercera edad que el sector inmobiliario debe afrontar es el que se estructura en torno al turismo, dirigido a personas mayores sin limitaciones físicas, que demandan más servicios de asueto y menos servicios asistenciales, aunque con el tiempo pueden invertir esa prioridad. Este modelo se nutre principalmente de extranjeros que vienen al país buscando buen clima y calidad de vida y que eventualmente pueden acabar convirtiéndose en residentes, por lo que toda acción que se enfoque a este colectivo en este estadio, será una inversión rentable en un futuro muy próximo.

Sea como fuere la tercera edad no debe ser valorada como una carga sino como un potencial que la industria cerámica española no debe desaprovechar. Si no lo hacemos por motivaciones empresariales, al menos por motivaciones personales, pues con cierta probabilidad acabaremos siendo usuarios de este tipo de servicios y productos.

Jesús Tejero Recio

Director General – Rosa Gres