EDITORIAL: Gustavo Mallol, Director de AICE-ITC

Industria 4.0 en el ADN de nuestro instituto tecnológico
Gustavo Mallol, Director AICE_ITC

Industria 4.0 es un concepto que ha formado parte del ADN del ITC-AICE, aunque hasta hace poco no lo sabíamos.

El término Industria 4.0 fue acuñado en la Feria de Hannover en el año 2011, el mismo año que presentamos un proyecto industrial con el título “Desarrollo e implantación de un sistema "on line" de gestión energética y de la producción en una línea de fabricación de baldosas cerámicas”, junto con un fabricante español, para su financiación por parte de una institución nacional. Nos adelantamos, el proyecto no obtuvo financiación; hemos tenido que esperar 6 años para que a este tipo de trabajos se les reconozca su carácter estratégico y disruptivo.     

Desde hace más de 20 años en el ITC-AICE estamos apostando, entre otros, por proyectos orientados a la medida en tiempo real de variables físicas en entornos industriales (humedad del polvo atomizado, gradientes de temperatura en hornos, etc.), la puesta a punto de nuevos sistemas de inspección (distribución de la densidad aparente por rayos X, etc.), el control automático de las etapas del proceso (atomización, prensado, etc.), etc.

Durante estos últimos años se ha realizado un importante esfuerzo interno para posicionarnos como referentes en Industria 4.0 del sector cerámico. Se ha incorporado personal altamente cualificado con formación muy específica; el personal interno vinculado a esta línea de innovación ha recibido formación especializada y se le ha involucrado en plataformas y grupos de trabajo relacionados con la materia, todo ello orientado a disponer de técnicos con excelentes capacidades.

Del mismo modo, se ha destinado importantes recursos económicos a incorporar tecnología específica y se han planteado una serie de proyectos con el objetivo de desarrollar soluciones innovadoras adaptadas a nuestro tipo de industria, para poder comenzar a colaborar con las empresas del sector apoyándolas en este largo viaje que nos debe llevar a conseguir unos mayores índices de sostenibilidad, eficacia y eficiencia, mediante procesos de fabricación completamente monitorizados y controlados.

En la actualidad estamos desarrollando, financiado por el IVACE y junto con la empresa COLORKER, el proyecto CEBRA (CEramic BRAin). Nos hemos marcado como objetivos, entre otros, obtener los costes de fabricación de cada lote en tiempo real, implementar un sistema de trazabilidad de todas las piezas producidas, conocer en tiempo real las emisiones de CO2 a la atmósfera, controlar de forma automática las prensas, el secadero y el horno e interrelacionar variables de fabricación consideradas estratégicas (por ejemplo, tamaño final de pieza con densidad aparente).

El tema es tan potente que se prevé la necesidad de incorporar nuevos perfiles formativos en nuestras empresas. Los conocimientos estadísticos serán fundamentales para recabar información y relacionarla de una manera inteligente, lo que se conoce como Big Data.

Pero el impacto de la industria 4.0 no solamente se reduce al ámbito del proceso de fabricación. Se prevé un fluido intercambio de información con otros agentes del negocio, externos al mismo: proveedores, clientes, distribuidores, centros tecnológicos, etc. La mejora de nuestro negocio implica la mejora de los procesos de nuestros proveedores; para ello es estratégico que la información fluya en ambas direcciones. Por otro lado, el análisis de la información procedente de nuestros clientes debe permitir identificar nuevos nichos de mercado, nuevas oportunidades y amenazas y todo un sinfín de enfoques que permitirán optimizar nuestro negocio en multitud de vertientes.

Como ya he comentado en otras ocasiones y se ha demostrado a lo largo de los últimos 30 años, el sector de baldosas cerámicas español ha tenido en la calidad de su producto y la excelencia técnica su carácter diferenciador. En este sentido y sin olvidar otros aspectos (diseño, imagen de marca, etc.), el sector cerámico español debería seguir apostando por esa línea de excelencia y seguir mejorando y modernizando sus procesos productivos aprovechando el influjo de la Industria 4.0.

Estoy convencido de que la única forma de competir en el futuro es ir avanzando en la implementación de una mejora técnica sustancial en la gestión de la producción. Tenemos el know-how, conocemos el negocio, conocemos el mercado…simplemente HAGÁMOSLO.

 

Gustavo Mallol, Director de ITC